El día que probamos una Phase One en Canarias

El pasado Octubre tuve la suerte de poder trabajar durante un día con una maravillosa Phase One y un respaldo de esos con muchos millones de pixels, una nitidez asombrosa y una profundidad de color inigualable. Hoy me he propuesto contarte mi experiencia usando una Phase One.



Lo primero que debes saber es que una Phase One con respaldo y un 80mm pesa mucho más de lo que estás acostumbrado a cargar, de ahí que en muchos behind the scene veas a los fotógrafos con trípodes o monopies. En mi caso, como tengo un buen brazo, decidí prescindir del trípode y trabajar como lo hacemos los verdaderos guanches, a pulso. La sesión de fotos nos llevó varias horas y yo sudé más que en una sesión de gimnasio.

Superado el tema del peso, pasemos a hablar de qué es una cámara de formato medio y por qué Phase One es una de las mejores opciones en este segmento. El tamaño del sensor no importa demasiado si hablamos de la diferencia entre una cámara con formato APS-C o una Full Frame, sin embargo el salto de calidad entre estas cámaras y una de formato medio es enorme. El sensor de una cámara de formato medio es más del doble de grande con respecto a una Nikon o Canon Full Frame. La profundidad de color de 16 bit junto con el enorme rango dinámico y la calidad de las lentes te proporcionan unas imágenes sencillamente alucinantes.

En palabras de Pablo Ferao, gran fotógrafo y embajador de Phase One en España:

Una de las diferencias entre 35mm y medio formato, y muchas veces olvidada, es el mayor diámetro de pupila de medio formato, permitiendo una mayor calidad óptica que percibimos en la foto final. A igualdad de resolución, la nitidez de la imagen de medio formato es muy superior a cualquier cámara de 35mm.

La calidad de las lentes Schneider Kreuznach Leaf Shutter es alucinante. El catálogo es amplio y se adapta a las necesidades de un fotógrafo profesional sea cual sea el campo que trabaje.

A nivel personal os diré que me encantó el control táctil de la cámara. Todas las pantallas son táctiles y la curva de aprendizaje es bastante rápida, en pocas horas te has hecho a la cámara. Para enfocar con una cámara de formato medio necesitas algo de práctica y paciencia. No es que sea lenta, pero desde luego esos cristales no se mueven a la misma velocidad que los de una DSLR.

La Phase One que Innovafoto me hizo llegar hasta Tenerife, algo que de por si es digno de mención, llevaba montado un respaldo de 50 millones de pixeles. El RAW lo trabajé en Capture One, el software más completo de revelado digital que he probado hasta la fecha, a continuación abrí el .TIFF en photoshop para terminar de editar la imagen que acompaña a esta entrada.

Es cierto que Nimsi, la modelo con la que contamos para crear esta imagen, es preciosa. Que el maquillaje de Dácil Hernández de la Rosa y el peinado de Alfredo Aguirre ayudan, pero os aseguro que la cámara Phase One ha tenido mucho que  ver para conseguir crear el look que tiene esta fotografía.

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